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9月30日

Un amigo.

Me han ocurrido cosas importantes, cosas de las que marcan pequeños y grandes puntos de inflexión en la vida, cosas de las que dejan a uno huella y recuerdo, cosas que afectan a mi humor actual. Sin embargo, hoy no me apetece hablar de eso. Sería una y otra vez hablar de la misma persona, y no me apetece. En una próxima entrada resumiré brevemente lo ocurrido, para zanjar la cuestión rápidamente, sin pena ni gloria, y dar por concluído el asunto. Y que caiga pronto en el olvido. No merece más de mi atención de la que ya le he dado, y ya le he dado de más.

En cambio, me apetece hablar de otra persona. Una persona que, aunque gusta de tener cierto protagonismo en los momentos épicos sobre la mesa de juego, no es especialmente amigo de estar en boca de todos, ni de participar muy activamente en blogs como el mío, y quizá por eso, apenas he hablado de él por aquí, y la vez que lo hiciere, fue desde la frustración, el desencanto, y el enfado. Así que, quizá es hora de hablar un poco de él, ya que tanto he hablado de otros (sobre todo otras).

Es una persona compleja, extraña, a menudo, difícil, y en más de una ocasión, polémica. Alguien, desde luego, que no deja indiferente a los que llegan a conocerlo de cerca. Perfeccionista, y con mucho talento, curioso en los detalles, y con gran iniciativa a la hora de empezar pequeños proyectos. Sufrido, esforzado, duro, con un carácter curtido y endurecido por las horas de trabajo duro, y la costumbre a un trato rudo y sin delicadeza. Maniático, oscuro, retorcido, y autodestructivo en sus peores momentos. Alegre, cercano, confidente y emprendedor, en los buenos. Gran propagador de noticias, sobre todo aquello que abarquen sus hobbies. Orgulloso, hasta lo contraproducente; sincero, hasta lo innecesario; leal, hasta la testarudez, y noble, hasta el martirio. Un héroe extraño. Un hombre capaz de angustiarse por sus amigos hasta no dormir, de sacar de quicio al más paciente en un momento con su autocompasión, y al siguiente, de sacrificarse por ellos, inmolándose, salvándolos. Una persona compleja, como decía, y fascinante. Alguien a quien a veces, es imposible aguantar, y a veces, es imposible no sentirse en deuda con él.

Es una persona a la que debo mucho, un hito en mi camino, que marca el comienzo de una etapa, en la que empecé a encontrarme a mí mismo, y como tal, alguien que activamente ha aportado a la configuración de quien ahora soy. Alguien a quien querer, alguien en quien confiar, alguien en quien apoyarse, alguien por quien sufrir, alguien a quien apoyar, alguien con quien enfadarse, y alguien a quien debo, en conjunto... tantas cosas...
Una constante a conservar, una presencia fundamental, algo que nunca falta, y que nunca sobra. Un amigo. Mi amigo.
Y de tantas cosas que le debo, la última, es que fuera valiente, perspicaz y arrojado por los dos, y que con su sacrificio, nos salvara a ambos.  Así lo percibo, y así se lo quiero agradecer. Por eso hoy, en vez de hablar de ellas o de mí, hablo de él, y le doy las gracias.

Un abrazo tío.


9月5日

Un zorro llamado "Mejillones"

Hubiese querido esperar a escribir esta entrada cuando tuviese material multimedia para acompañarla e ilustrarla, pero si espero mucho más, acomodándome en la vagancia, me veo que no lo escribo, o ya habrá perdido la gracia. Si es que no la ha perdido ya.

Hace unas semanas (No me apetece hacer la cuenta), me fuí a pasar un largo fin de semana con mis colegas Dani, Pedro y José Pablo. En lugar de rol, decidimos honrar la vieja tradición de hacer camping. Y como realmente, me lo iba a pasar bien smiplemente por ir de relax con mis amigos, ni me preocupé de enterarme del sitio hasta que estuvimos allí. Este año fué corto, y fuimos pocos, sin más ambición que la de descansar. Debo decir, que en esto demostré ser un experto, y que rememoré maneras de hacer buenos nudos, a fin de dejar la hamaca nueva de Dani bien montada. Fué, desde luego, un trabajo del que luego me beneficié a base de bien.
La piscina del camping era bastante cutre, y al ir en un solo coche, sin mucho espacio, ni llevar muchas cosas, realmente no había gran cosa que hacer por el día, aparte de ir a bañarse en el río por la tarde, que estaba genial (pese a lo gélido).
El mayor encanto del camping, no obstante, era la fauna local, que por la noche, abrigados por la oscuridad, y por la menor cantidad de gente rondando, se acercaban a las parcelas, en busca de comida. Y así, cada noche, nos paseábamos, o nos colocábamos en un lugar discreto, a ver cómo la manada de ciervos se acercaban a curiosear entre lo que la gente les dejaba a veces, justo fuera del alcance de la gente, casi siempre fuera de la luz.

Sin embargo, el protagonista de la historia es un zorro, que también los había, y con algo más de descrección se pasaban por allí. Tuvimos la oportunidad de verlo de cerca, se dejó observar, hasta el punto de cruzar por debajo de la mismísima silla en la que estaba sentado, y registrar la parcela donde estábamos rápidamente. Más tarde, le pudimos seguir, fotografiar, y grabar en vídeo. La feliz idea de alguno de estos fué gastar una de las latas de mejillones que les quedaban, para ponérsela de cebo en un sitio, a ver si se acercaba a comer y teníamos ocasión de grabarlo de cerca. El zorro, huelga decir que no le hizo el más puñetero caso a los mejillones, pero se quedó con el nombre. Al final, le seguimos hasta una cabaña donde le habían dejado restos de carne a la puerta, y se estaba dando un festín. Resultaron ser dos o tres zorros en realidad, y mientras grabábamos a uno, otro se escabulló hasta nuestra parcela para devorar el cebo de fuet que allí le dejamos. Sin embargo, el momento fué mágico.

Dentro de que no hicimos casi nada en el camping, aparte de bañarnos en el río, grabar a los animales, que yo estuviera indispuesto el primer día tras el viaje, y que estos me torturaran todo el fin de semana con lo peorcito del repertorio de Gigatron; me vino bien para olvidar por unos días mis peores dramas personales, que después rebrotaron, con fuerza, como una pelota de goma que intentaras hundir en la piscina, y saliera disparada de nuevo hacia arriba, salpicando y dándote en la cara... Problemas que hoy mastico, rumio, y combato en la medida de lo posible.

Tan pronto como pueda, pondré fotos de Mejillones y compañía. Y la próxima entrada procuraré que sea algo mejor XD. Qué fracaso de tío. XD