Luis Manuel's profileCon la cabeza en obras, ...PhotosBlogListsMore Tools Help

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    April 08

    Y la Semana Santa pasó.

    Y el caso es que quería escribir cosas hace tiempo, pero he estado muy perezoso para escribirlas y he dejado que se me acumulen, algunas de ellas se habrán escapado por los muchos agujeros de mi memoria y ya quedarán en el olvido. Trataré de no lamentarme mucho por ello.

    Hablando de la Semana Santa, diré, que por muy cristiano que yo fuera, jamás encajaré bien esta tradición, y nunca me terminará de gustar. Ya de pequeño consiguieron angustiarme con sus estremecedores redobles de tambor y sus agolpamientos de gente (materia de fobia y agobio por antonomasia para mí).
    Ahora que soy un adulto y puedo pensar en ello con algo más de profundidad, diré que las procesiones caen en la adoración del icono, que es algo que, paradójicamente, la propia Biblia condenaba. La gente no reflexiona ni medita sobre el hecho de la vida, obra, y sacrificio final de Jesucristo. Pero se entrega a caminar y amontonarse tras una estatua de madera obscenamente sobrecargada de lujos. Se suponía que Jesús era el Dios de los pobres, el humilde, el que abogaba por la sencillez y la austeridad, y  trataba de inculcar la reflexión y la riqueza de espíritu. Pues se cubren de flores, mandos de oro y seda a estatuas de madera, y se caracterizan comopersonaje individual, como si la Virgen no fuera la misma, cayendo en convertir al objeto en sí en el objeto de culto, y no a lo que representa de una forma más profunda. Los más devotos hacen sacrificios, inmolándose al paso del objeto, y convirtiendo la celebración del sacrificio de Jesús en un dantesco espectáculo en algunos casos... por no hablar de las siniestras indumentarias que se emplean, sin que yo conozca razón lógica alguna para ello.

    Uno de mis lemas siempre ha sido el que casualmente rezaba en una carta de Magic (no recuerdo cuál): Cree en el ideal, no en el ídolo.
    Qué gran frase para estar escondida en un juego como ése. Siguiendo ese patrón, desprecio el fanatismo hacia ídolos sin ideal como cantantes o futbolistas cuya única razón para recibir la adoración de las masas es ser ricos, famosos, y (relativamente) atractivos.
    Tanto más será grave y absurdo cuando el ídolo ni siquiera es un ser pensante, sino la atroz y grotesca burla que suponen las figuras de madera lujosas, representando a los patrones de la humildad. Diré que desprecio a la Iglesia por su hipocresía, y por el modo en que manipulan, engañan, y utilizan la figura de Cristo como excusa para hacer precisamente lo contrario a lo que él predicó. Soy cristiano a mi modo, y pese a que la gente me considerará bastante irreverente, al menos en lo que a religión respecta, yo sí que he meditado mucho sobre la muerte de Cristo.

    Lo verdaderamente épico y grandioso, sería, paradójicamente, que sólo hubiera sido humano. Un hombre, con un pensamiento completamente adelantado a su época, que durante una era de imperios, guerras y dogmas, abogara por la sencillez, la paz, el amor al prójimo, la generosidad, la riqueza espiritual. Alguien que luchaba contra el clasismo juntándose con mendigos, pescadores, prostitutas... un hombre que quiso convencer a cientos de personas de sus ideas, y que, tan adelantadas eran éstas, que sólo desde un enfoque religioso podrían calar entre la gente. Alguien que tuvo que mentir sobre sí mismo y atribuírse un papel como Mesías, para conseguir hacer creer a toda esa gente en ideales tan nobles y hermosos. Alguien que vió de cerca la tentación de verse convertido en un líder de masas, pero que fué humilde hasta el final. Alguien que en última instancia, se vió en la disyuntiva de reconocer que no era el Mesías, y con ello perder toda su credibilidad y hacer que se derrumbara todo lo que había construído, al hacer sentirse desengañados a todos sus seguidores... o morir por su ideal, y convertirse en mártir de su causa, para que sus seguidores, desde el enfoque religioso si era necesario ,y aún después de su muerte, predicaran su ideal.
    ¿Cabe tanta nobleza enun hombre? ¿No sería precisamente la humanidad lo que convertiría a Jesucristo en  la persona más admirable? La gente no piensa, no entiende, no se molesta. Se le adora porque es el hijo de Dios, se le compadece porque sufrió en la cruz.

    Y la hazaña de inculcar en unos parias en el siglo I una filosofía hippie, se convirtió en la decadente organización política y manipuladora de masas que predica los dogmas de la inmaculada hipocresía. Por eso desprecio a la Iglesia, por eso. Y las procesiones, un sentimiento bello sin cauce, convertido en una expresión absurda.


    Y lo dejo ahí... que me rayo. XD
    Entretanto, muy discretamente mi cumpleaños pasó, sin que apenas se notara, pero debo decir, que de una vez por todas, tuve ocasión de celebrarlo en la cervecería Patrick's, como manda San Patricio, aunque no fué exactamente cerveza lo que bebí. Alcancé mi límite de pinta y media con mordisco celta e irish mordisco, y me pagué una ronda a los colegas, con quienes, supongo que inducido por la deshinibición de la bebia, tanto como por su apoyo previo en el blog, me puse a comentar abiertamente mis preocupaciones y malestares. Acabó en una buena noche, y me quedé un gorrito de San Patricio, hortera como él sólo, borrachín-festivo como debe ser.

    El grupo, desde la última vez que comenté, se ha involucrado en dos actos importantes. El primero de ellos fué el festival de la canción, consiguiendo el premio a la mejor letra (que en esta ocasión estaba escrita a medias entre mi hermano y Justo), y el segundo premio a la mejor canción. El festival estuvo genial, aunque hizo muchísimo frío, llovizna, viento e incluso unos tenues copillos de nieve de despedida el día de partir.

    El pasado sábado se celebró el segundo. La cena delebración del XV aniversario del grupo, en el restaurante Granjapark de Alumbres. La velada comenzó con unas actuaciones de la manada que salieron asombrosamente bien, a las que siguió la cena propiamente dicha, después de la cual se sucedieron participaciones de la tropa en forma de diálogo relato sobre la historia del grupo, proyecciones de fotos del grupo a lo largo de toda su carrera, canciones antiguas del grupo cantadas por los comandos, y entregas de regalos a los jefes de grupo (o pariente presente más cercano), así como a los dos antiguos integrantes del eterno comité de padres. Finalmente, concluyó con un muy sentido Cantares de Serrat interpretado por el Kraal.La velada resultó preciosa, emotiva, y de un tinte irresistiblemente nostálgico.
    Hasta tal punto fué así, que logró lo que nada ni nadie más ha logrado desde hace más de 4 años: llorar.
    Pese a mi sentimentalismo y mi afán y pasión por a expresividad y los sentimientos, me resulta más fácil expresarme a través de palabras que dejar aflorar el llanto a mi cara. Nada, desde la visita de Laura a mi casa hace tanto tiempo, y el funeral de Salva, miembro fundador de mi grupo y presidente scout federal... habían conseguido tal cosa.

    Aún saboreo la sensación, pues cuando se experimenta tan pocas veces, es un pequeño placer notarlo salir. No es que me avergüence llorar, o que trate de impedirlo. Simplemente no me sale. Y debo decir, que la sensación de que una emoción te anude la garganta, te llene la cara y salga fluyendo por los ojos, y la boca, es arrebatadora. De un forma retorcida, al estilo del romanticismo tradicional, encontré belleza inimaginable en la expresión de un sentimiento tan física.
    Me sentí humilde y pequeño, y carente de experiencias como estoy, acostumbrado al planteamiento escrito y de pensamiento de las sensaciones y sentimientos, algo tan puramente carnal, me recordó que sigo siendo humano, y me hizo muy feliz notar que soy capaz de emocionarme de ese modo.

    No diré más, porque tengo prisa, que he tardado mucho en escribir todo esto, y me voy a clase, ya seguiré, para no dejar esto tan abandonado, que ha sido como una ducha: me da pereza ponerme, pero una vez en ello, las disfruto como nadie, y le dedico laaaargo tiempo.