Luis Manuel さんのプロフィールCon la cabeza en obras, ...フォトブログリストその他 ツール ヘルプ

ブログ


3月28日

La cigarra en la hormiga

Días atareados, como hormigas otoñales que ultiman, frenéticas, los preparativos para el invierno. Y no me quejo, es éste un invierno que pienso disfrutar aún más de lo que es razonable esperar, pero cuando de felicidad se trata, prefiero no ser razonable.
Entre las prisas, soy el único al que se le ocurre aceptar un trabajo de un día, que además, se está cobrando víctimas a un ritmo alarmante.
Así que tengo a un par de amigos lesionados, a unos pocos cerca y en contacto, a otros ocupados con sus preocupaciones, y a otros cuantos por ahí perdidos, olvidados de mí y de mis cosas. Es igual, lo que más me ronda la cabeza no son los amigos en paradero desconocido, sino los que pienso encontrar allí, y ésta es razón de más para empezar a sentir una alegre punzada de impaciencia.
 
Me han hablado últimamente de un lugar maravilloso, no daré más datos, en primer lugar porque primero me tienen que invitar a entrar, y hasta que eso no ocurra, no puedo confirmar nada, y segundo, porque al igual que otro proyecto que tengo en mente, lo pienso pintar, o al menos dibujar.
 
Para el que no haya recibido ya la correspondiente explicación, diré que este feliz invierno que llega a mi senda, es el festival de la canción scout, donde aparte de reencontrarme con amigos scout de otras partes de España, y hacer actividades con mis chavalines, se presentan a concurso de canciones los distintos grupos de la federación. De la que nosotros llevamos, la música es de mi hermano, y la letra mía, pero esto no me emociona como en otros años, porque el año pasado me llevé la terrible decepción de ver que no se premió la mejor letra, por fallo del jurado (por fallo, entendido como defecto o problema, no como decisión), por pereza; y en segundo, porque por lo visto nadie de mi grupo ha desentrañado el significado de las metáforas de la letra. ¡Qué frustración, la del artista incomprendido! (:'() En cambio, sigo disfrutando de los festivales, además de por los encuentros y actividades, por el acto de cantar mismo.
 
Cuando uno canta, tiene la oportunidad perfecta de ser apasionado en lo que se expresa. Oportunidad que de otra manera, se nos presenta esquiva, ya que la sociedad, en su afán de ser vacía, no suele permitir la emoción exaltada, si no es hacia cosas banales, que no la merecen en absoluto, o de manera errónea, mal dirigida, con el desprecio o la violencia. En cualquier caso, la sorna es común hacia el que se expresa con pasión.
Con el canto, uno puede liberarse, ser uno mismo, ser lo que las risas crueles no nos dejan ser en momento otro alguno. Cuando se canta, se puede poner corazón, y esto es vital, ya que el corazón guardado se pudre. Además, uno no puede hablar solo apasionadamente, es un pelín absurdo, los diálogos necesitan a dos personas al menos para tener sentido, sin embargo, se puede cantar a solas, alegra (o evoca cualquier otro sentimiento, todo depende de para lo que tenga uno el cuerpo y de las canciones elegidas) el alma, entretiene, divierte.
Cuando se canta con público, se gana ese algo especial que tiene el diálogo de compartir tu sentir con lo demás.
 
Las preguntas de hoy son: ¿Cuándo os gusta cantar?¿Aparte de cantar (en especial si no os gusta), hay algo en concreto que os permita expresaros y sentiros tan realizados como yo cuando canto?
 
Y sí, BWAHAHAHA... Chiste de Domingo!!!
-¿Te sabes el chiste del hombre entre dos vallas?
-No.
-Vaya, hombre, vaya...
3月19日

Cumpleaños feliiiiiiiiiz...

Bueeeeno, aquí estamos de nuevo, el blog no se para mientras haya un sólo visitante que comente, y gracias a la musa de mis sueños, eso no está ocurriendo, y eso le debo.
 
Weno, el balance del fin de semana no está mal... aunque mi mejor plan para el cumpleaños se ha echado a perder por completo (la única persona con la que podría contar para mis planes sería Beni, y quizá Domingo), han ido surgiendo planes paralelos que me lo han compensado... aprended la moraleja, si no os toca el premio gordo, aprovechad lo que os vaya tocando en los pequeños, que nunca se pierde todo. En cuanto a lo material, pues me han regalao una camiseta de las de "Nunca mais", un libro de novela fantástica, la primera trilogía de Ender, un escarabajo decorativo en cristal y una linternita de llavero, todo cortesía de mi familia. He jugado a rol un final de episodio que era el preludio de la verdadera aventura, que espero que me salga mejor que el mentado preludio, que con tanto laberinto, no había Dios que se aclarara...
 
En fin, aunque cargo con mis pequeñas penas, soledades, y decepciones, últimamente estoy irremediablemente feliz, aunque lo suficientemente sensible como para tener recaídas si mis penas deciden ser más insistentes. Estoy contento, tengo planes, amigos cerca, y amigos lejos a los que veré pronto. Tengo nuevas ilusiones, y sueños alegres que me hacen despertar con fuerzas.
Mi viejo sueño sobre mi primer beso permanece subyacente, pero con algunas lágrimas menos, eso sí, y poco a poco desplazado por otro de naturaleza menos obsesiva. En él, un chico y una chica están sentados en la arena de una playa, cerca de un rompeolas, hace algo de viento, y la playa está desierta salvo por ellos dos, que permanecen sentados juntos, escuchando los secretos que las olas les revelan, y charlando en voz baja, cargados de confianza, cariño y complicidad.
 
Bien, paso a explicar el asunto de los gatos y perros.
La gente, a la hora de elegir mascota entre estos dos, acaba teniendo sus preferencias en función de las características del comportamiento de cada uno, y cuáles valore más. Lo más destacado de estas características, desde mi razonamiento, es lo siguiente:
Los gatos son muy independientes, valoran su libertad por encima de muchas otras cosas, y se preocupan bastante de la propia comodidad. Buscando comodidad, se acercan a los demás, pero su relación con ellos dependerá de cómo satisfagan sus caprichos y necesidades. Una relación prolongada, podría derivar en algo parecido a la amistad, pero la lealtad en ellos es extremadamente rara. Son depredadores natos, y se mueven con elegancia y vanidad, orgullosos como son de su alto grado de autosuficiencia.
Los perros, por el contrario, tienen una mentalidad mucho más infantil, y eso les hace mucho más dependientes de aquellos que les cuiden. No solo dependen de estas personas en cuanto a la supervivencia, sino a nivel afectivo, ya que los perros desarrollan con mucha más fuerza los sentimientos de apego, como animales de manada que son. Puesto que proceden de animales de manada, son extremadamente leales, hasta el punto de que a veces tolerarán el maltrato de sus protegidos, porque no entienden su comportamiento, pero entienden que le deben algo su "compañero" y en este aspecto, son muy sacrificados. Los perros son prácticos aunque algo torpes a veces para sus cosas, y no serían capaces, en la mayoría de casos de desenvolverse por sí solos, pero en lo que respecta a su "manada", son capaces de dar la propia vida si fuera necesario en defensa de la misma.
 
Esto es perfectamente aplicable a los seres humanos, que suelen oscilar entre un extremo u otro. En la sociedad de hoy, la gente suele preferir ser gato y enorgullecerse de ello, o ser incapaz de ser otra cosa que perro, por más que se esfuercen. Yo soy un caso extraño, de extrmadamente perro, y muy orgulloso de serlo. A partir de aquí, opiniones a miles, me gustaría oír las vuestras, y el que no entienda, es porque no quiere.
3月17日

La felicidad se consigue a base de pequeñas alegrías

Antes de que se me pase la euforia, tengo que escribir unas cuantas cosas.
 
Principalmente, que como ya he dicho, estoy loco de contento. Por varias razones.
La primera es que parece ser que ya se va levantando la garra de la epidemia de tristeza que asolaba mi entorno, sigue habiendo gente triste, o al menos poco conformes con su suerte, pero la mayoría van mejorando. Algunos de ellos, incluso van teniendo de vez en cuando algo de tiempo para hablar conmigo. (Anda que ya te vale, Shaury, últimamente ya no te acuerdas de mí, jodía, a ver si no nos abandonamos tanto a los amigos, que con lo cabrona que eres y todo, se te quiere y se te echa de menos)
 
La segunda es que últimamente, mi amiga musa y juglaresa, a le que le he dedicado ya varias cosas del blog, se ha puesto a usar la webcam pa hablar conmigo, y una de ellas, se despidió con un beso, es decir, no decir "un beso" y adiós, sino mandármelo por la webcam. Esto, os tendré que dar la razón al que me lo diga, es una chorrada como una catedral, pero yo soy así, se me hace feliz con muy poco, y las muestras de cariño y simpatía, dependiendo del momento, y de quién vengan... me hacen dar brincos el corazón.
Por si esto fuera poco, el festival está a la vuelta de la esquina, donde tendré oportunidad de pasar un rato con ella... ¡Qué ganas tengo!
 
La tercera, es que en mayo va a haber un concierto de Marea aquí, en Murcia, y con un poco de suerte, se viene a verlo conmigo mi prima Lorena, a la que tantísimo quiero. Si todo sale bien, veré a mi prima Lorena, pasaré un buen rato con ella, y casi seguro que con mi gran amigo Milo, a quien no quiero menos, y veré en directo a los Marea. Tres en uno señores!
 
La cuarta es que a esta hora a la que escribo, ya es, oficialmente, mi cumpleaños, 17 de Marzo, San Patricio, y nunca se sabe cuándo podrían cruzársele los cables a alguien y regalarme algo...
-¡Puta vena materialista!
-Joo, si es por el detalle.
-Ya, ya, el detalle...
-Hombre, a ver si ahora no le va a poder gustar a uno que le regalen cosas.
-lo que yo decía, que eres un materialista...
 
Bien, después de esta amena conversación introspectiva conmigo mismo a lo Gollum de la vida, os planteo la siguiente pregunta. Aquellos con los que ya he hablado del tema parten con ventaja. El resto, podéis intentar adivinar a qué me refiero, o esperar a mi siguiente entrada... Y la pregunta es la siguiente.

¿Os gustan más los gatos o los perros como mascotas? ¿Y como personas?
¿Os consideráis más gatos o perros?
3月11日

Siéntate a mi lado en la Luna

Como siempre, musa y amiga mía, tratar de entender tus participaciones me cuesta leerlo tres veces, meditarlo un poco, y aún quedarme con la impresión de que mi interpretación es pobre y superficial con respecto a lo que tú pretendías decirme en principio, o incluso equivocarme por completo. De todas maneras, no dejo de intentarlo, porque tienes ese don de conseguir hacer pensar.
Si no me equivoqué demasiado con tu último comentario, entendí en él un cumplido muy hermoso.
Te invito a pasar todo el tiempo que quieras aquí, sentada a mi lado, escuchando a las olas de los mares de esta luna, este mundo donde vivo y sueño, hazte una casita en la luna, y tráeme historias del Sol. Quédate todo el tiempo que quieras en ella. En este mundo tan raro y hermoso, somos ricos en cariño, en canciones y en amor, somos pobres en botas de plomo para tocar con los pies el suelo. Quédate a compartir sueños, historias y canciones conmigo, y llévame al Sol algún día. ¿Es verdad que allí vivís 4000 años, y que no hay guerras? Cuán hermoso entonces ha de ser, encontrar allí un amor de los de toda la vida. No te vayas de la luna, pues aquí, por donde pisas con pies descalzos, haces florecer ideas, donde tus sonrisas surgen, brota la felicidad, donde te sientes conmigo, a compartir melodías, y a escuchar susurrar al mar, podemos juntos soñar.
 
Y ahora, justo lo que más temíasis... ¡CHISTE DE DOMINGO!
Un panadero le dice a otro:
-¡Hazme la masa!
-¡Grrrrruuuoooaarrr! (sonidos guturales y gruñidos propios de Hulk)...
3月8日

Un consejo, un sueño, un poema.

Como creo que ya te comenté en la otra ocasión, amigo y compañero Sancho Panza, las armaduras, tienen varios defectos, que a la larga nos perjudican tanto, que deberíamos evitar abusar de éstas. El primero es que las armaduras pesan mucho, y nos estorbarán al caminar, haciendo a la larga del nuestro un duro camino. El segundo es que las armaduras tienden a oxidarse, y cuando necesitemos quitárnosla, no podremos, y allí se quedará, separándonos del mundo, estorbando terriblemente cada vez que queramos dar un abrazo. En tercer y último lugar, está el gravísimo problema, de que cuanto más tiempo la llevemos, más nos acostumbraremos a vernos con ella puesta, hasta el punto de poder llegar a olvidar cómo era la persona que había debajo.

El guerrero prudente se quita la armadura para dormir, para poder descansar.

El guerrero sabio no se la pone nunca, para llevar ligero el corazón.

Las heridas nos dejan marcas de miedo, y sentimos que necesitamos protegernos para que no nos vuelvan a herir de nuevo, pero las heridas que se acumulan bajo la armadura, se manchan del óxido, y se infectan, y sólo quitándosela uno, se pueden éstas curar.

 

Dicho esto, paso a relatar, esta vez completo, ya que mencioné lo más importante en “Persiguiendo fantasmas”; el sueño que me asalta cada noche y cada día. El sueño trata sobre mi primer beso, el que aún está por venir, el que pondrá fin a esta etapa de mi vida. Y como el beso lo comparto con mi princesa, y mi princesa aún no tiene un rostro al que llamar propio, la protagonista de mi sueño es anónima y cambiante, como lo es mi propia princesa. Lo cuento más o menos como se lo expliqué a mi amiga del alma Karen, y si me equivoco en algo, me avisas corazón, que quisiera contarlo tan completo como pudiera. Aquellos que sean buenos interpretando sueños, que me den su opinión, y los que no lo sean, pero sí que sean amigos míos, pues también.

 

La súbita comprensión de nuestros sentimientos nos aborda, y nos abrazamos con mucha fuerza, sintiendo la calidez su cuerpo, sintiendo el latir de su corazón. Luego nos separamos muy lentamente, rozando una cara con otra, y deteniéndonos, sin prisas, para sembrar su mejilla de besos suaves y tiernos por el camino. Poco a poco, quedamos con nuestros rostros frente a frente, tan cerca que casi nos rozamos, y nos miramos larga y profundamente a los ojos, leyendo en ellos una pregunta no formulada con palabras, con nuestras manos aún firmemente enlazadas por la espalda, para no soltarnos, acariciando la espalda y el pelo. Una mano sube tímidamente hacia su rostro, para acariciárselo muy despacio, y la mano se estremece al sentir el tacto de su piel. Y entonces nos besamos, con algo de torpeza al principio, tropezando, tanteando, buscándonos la boca a tientas; y con mucha dulzura después, despacito, con los ojos cerrados y apretados con fuerza para saborear mejor toda la fuerza de la sensación. Nuestros rostros están húmedos, surcados por lágrimas de emoción, de felicidad de haber hallado lo que tanto habíamos buscado, y también de tristeza, porque mi princesa y yo sabemos, que todo eso es sólo un sueño, y que el tiempo se nos agota. Siento la humedad en sus labios, y pruebo de su sabor con extasiado abandono. Finalmente nos separamos, con la respiración sonando fuerte, por los corazones acelerados. Nos miramos de nuevo, la tenemos la respuesta a nuestra pregunta, y una tenue sonrisa comienza a asomar a los labios. Nos abrazamos otra vez, con tanta fuerza que duele, como si nos quisiéramos fundir en uno, y con la respiración entrecortada me dedico a plantarle besos en la cara con fuerza, tembloroso, como si tuviera prisa por no dejar un solo hueco en sus mejillas sin besar, y nos volvemos a besar las bocas, con fuerza, apretados, con desmesurada pasión, como si cada roce de los labios fuera el último segundo de nuestra vida…

 

Lo que sigue es una poesía, que comencé inspirado por mi musa particular, mi compañera de viajes al reino de la imaginación y las palabras, a mi amiga juglaresa, a quien en tan poco tiempo, tanto he llegado a querer. Aunque la poesía es triste, al igual que yo mismo, no puedo menos que dedicársela.

 

A tu fantasma

Tengo enredado en mis huesos, un jirón de niebla oscuro,

una sombra, un bello fantasma, que el viento arrastrar no pudo.

Me acosa, me envuelve, me llama, me ha arrancado el corazón.

Y el vacío hecho en mi pecho, justo el que tú me llenabas, tiene alma, y tiene voz.

 

Y llora, grita, susurra, me empuja a quererlo llenar,

avanzo en pos de quimeras, cuyos rostros no puedo alcanzar

arde en mi pecho vacío, quemándome el interior

y avanzo siguiendo al fantasma, cuyo canto de sirena, se vuelve mi perdición.

 

Llevo sangrando los pies, seco el ojo de llorar,

fatigado el corazón, de tan arduo caminar.

Y al no encontrar quien lo llene, ayer, me quise arrancar

y no pude, la sombra preciosa, que me hace sentir salvaje, y a cambio, nada me da.

3月6日

Cree, porque si pierdes la fé en eso, nada nos queda.

Bueno, últimamente han pasado un par de cosas dignas de contar, pero para no quedarme sin tema para las entradas en varios días, por hoy sólo escribiré sobre la más inmediata y urgente...
 
Hoy he tenido el placer de poder hablar por teléfono un rato con una amiga mía de fuera, a la que los estudios tienen agobiadísima, y con la que tengo la poca suerte de no poder disfrutar de su compañía (vía teléfono o messenger al menos) tanto como quisiera.
 
A lo que voy, que en plena conversación, ha surgido el tema del amor, creo que preguntándole yo que cómo le iba en esos temas; y la respuesta no ha podido ser más desalentadora: "no creo en el amor"
Hoy día se puede encontrar por ahí mucho escéptico y desengañado por ahí suelto, la verdad es que no es tan raro de ver. Pero la mera idea me hace daño, y me considero en la obligación de no permitir que ninguna amiga mía piense de esa manera.
 
Dice mi amiga, que tenía razón Bécquer, que el amor es sufrimiento, que es torturarse sin razón, pasarlo mal prácticamente por gusto. Sobre esto, cabe pensar con bastante detenimiento.
 
Es cierto, que el amor está plagado de decepciones, impaciencias, angustias, frustraciones, y dolor... realmente pocas cosas pueden hacernos sufrir, tanto como nos hace sufrir el amor...
Pero NINGUNA, repito NINGUNA hay por la que valga tanto la pena sufrir. Porque el amor, mientras dure su triunfo, es lo que verdaderamente nos abre las puertas de la auténtica felicidad. El amor es cariño, es apoyo, es consuelo, es amistad, pasión y placer todo junto.
El amor es, además, lo que más poder tiene sobre las personas para hacerlas esforzarse al máximo, dar lo mejor de nosotros mismos, el amor nos vuelve locos, pero también nos eleva a impensables grados de fortaleza y sabiduría. El amor es la inspiración que nos lleva a la quintaesencia de las virtudes puestas al servicio de un ideal, encarnado en otra persona, que nos mueve a hacer el bien, por lo menos, con ésta.
El amor nos hace ser fuertes, a resistir los embates de la vida, nos hace ser sabios, nos hace ser buenos.
 
Pero lo más importante de todo, es que el amor, es lo que da verdadero sentido a nuestras vidas.
Sin ese impulso de hacer totalmente feliz a otra persona, la humanidad en pleno se entregaría al impulso egoísta de la autocomplacencia. Sin amor, no tendríamos con quien compartir nuestros logros y alegrías, y si no se comparten, todos los triunfos son vanos. Sin amor, el mundo sería... bueno, sería poco más o menos como es, pero aún peor, lo cual no es sino una señal de lo poco que cree la gente en los ideales auténticos últimamente...
 
El amor nos hace sufrir, desde luego que sí, y es duro, y cruel a veces. Pero con cada golpe que nos da, nos pone a prueba, y hay que volver a levantarse, hay que hacerlo y no rendirse nunca, porque si se le da la espalda al amor, si se le niega la oportunidad, le estaremos cerrando la puerta a lo más hermoso que tiene esta vida , y a la llave, de la felicidad.
 
Mejor morir mil veces por amor, que vivir dándole la espalda.
3月2日

Persiguiendo fantasmas

Me duele la cabeza terriblemente, pero antes de irme a acostar, me apetece dejar vaga constancia de mis desvaríos. Los días continúan pasando, y en ausencia de nadie que esté ahí para recoger mis besos, mueren en mis labios, lentamente, desangrándome poco a poco. Rocé el cielo con los dedos, y caí de nuevo al suelo.
Desde entonces, todo aquello que me era dado, y que me hacía feliz, aún me parece poco.
Paso los días soñando, y paso las noches pensando. Sueño, despierto y dormido, con mi princesa, con el tacto de su piel, con la humedad de sus labios, con la calidez de su cuerpo, con la ternura en su mirada.
Sueño que nos abrazamos con mucha fuerza, que nos separamos muy despacio, para vernos las caras, deteniéndonos por el camino para besarnos las mejillas; y finalmente, cuando nuestros rostros están frente a frente, casi rozándose, mirarnos larga y profundamente a los ojos; y besarnos, con torpeza al principio, con dulzura luego. Mas mi princesa no es más que un fantasma vacío, no se puede amar al aire. Y por las mañanas me despierto, con el sabor de lágrimas saladas en la boca.
 
En cada ensoñación, adopta un rostro distinto; cada vez, el de alguna de mis amigas más queridas. De esa forma se burlan de mí mis demonios personales. Tan lleno de amor, sin dirigir hacia nadie, más que a un fantasma sin forma; muero lentamente en lo que dura mi ayuno de abrazos, envenenado por mi propio sentimiento.
 
A veces la vuelvo a ver, siempre tras el rostro de alguna amiga, sólo para embaucarme, sólo para escapar a la desesperación y fantasear, con el color de los ojos de mi princesa, con su esencia, con su olor...
no hace mucho, mi princesa se burló, tomando el rostro de la que hace tan poco, tan cerca estuvo de serlo.
Y es que, a falta de amor, cuán sensible se vuelve uno a la belleza.
Un sorbito de esperanza, y un torrente de frustración, son mi pan de cada día.
 
Hay algo que podéis hacer por mí, amigas mías, si leéis mi voz desesperada:
Soy cazador de sonrisas, y del reflejo de vuestras alegrías me alimento, sed felices, y hablad conmigo. En una sola sonrisa vuestra reside el secreto de ser feliz.
 
Por último, y aunque no creo que llegue a leerme, le dedico unas últimas líneas a una amiga, que no sé si por ella o por mí, pero cada vez que la veo es más hermosa. No puedo evitar sentir, que la melancolía ha hecho presa en su corazón, con más fuerza que en el mío, y que las ilusiones son forasteras en sus sueños. Por eso le digo a través de estas torpes palabras, que las penas compartidas se dividen, y la felicidad se multiplica. A tí, que eres única, recordarte que soy tu amigo, que me puedes contar lo que quieras, y que simplemente por el hecho de hacerlo me harás feliz. Recordarte lo mucho que te quiero, pues te conviertes en en ángel, cada vez que me llamas cielo.