Luis Manuel さんのプロフィールCon la cabeza en obras, ...フォトブログリストその他 ![]() | ヘルプ |
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11月25日 A la Sexta fué la vencida. Vale, no podré decir que soy un crack, ni la caña, ni el mejor, ni nada de eso... vale, pero eso no me va a menguar mi sensación de júbilo y victoria. Por fin me he sacado el carnet, POR FIN. Adiós a los madrugones diarios, a la media de 5 horas de sueño (si llegaba), al torrente de billetes que salían dolorosa y religiosamente del bolsillo de mis padres. Un alivio a la economía familiar, y a mi estrés. En fin. No sé cuál sería la explicación a dar. Quizá si dicen que a la tercera va la vencida, alguien el doble de despistado y desastre de lo normal, tarda el doble, y es a la sexta cuando toca, o que Dios, que dicen que es justo y bueno, por proteger a los suyos, no permitiría que semejante peligro como yo condujera, y a la sexta, por el seis el número del diablo, es a éste al que le dí pena. XD Coñas aparte, qué más da. Tampoco es que tuviera urgencia por hacer uso del carnet, que prisa ninguna oye, ni que conducir me gustara, ni que no fuera yo un gran defensor de las botas, la bicicleta, y el transporte colectivo... pero en fin, de lo que tengo ganas es de celebrarlo. Apetece dejarse caer en la cama de espaldas, y dar un laaaaaaaaaaargo suspiro. Una buena sonrisa a todos. PD: Se confirma la teoría de la intervención divina: 3 de mis diosas estuvieron deseándome suerte mentalmente y de corazón en el momento del milagro, y la otra, porque no estaba enterada. Tomo nota mental... cuando intente ligar con alguna chica, las avisaré para que me deseen suerte las cuatro. 11月7日 Religión ¿Qué son las religiones? ¿Y para qué sirven las religiones, aparte de para enfrentar a los hombres? Pues se supone que la finalidad de todo esto es encontrar sentido a la existencia y dar trascendencia y explicación al mundo, el universo y todo lo imaginable. El universo ya estaba aquí cuando llegamos, estará cuando nos vayamos, y nadie nos recordará, tal es nuestra existencia volátil y efímera, como la de una mosca de otoño. Y quizá, acaso quizá no haya mucha magia en cuanto nos rodee, y simplemente todo suceda de forma natural y mecánica, sin más, sin un significado, sin una importancia superior, y eso nos mortifica. La banalidad es el peor enemigo del hombre, y de todo cuanto está a su alcance. Cuando algo es banal, y el hombre lo comprende y asimila sin problema, sin miedo ni reverencia, deja de respetarlo, y lo explota, lo utiliza, lo exprime. Y de ese modo, lo extingue, lo arruina, lo empobrece, lo estropea, y lo destruye. Eso hace el hombre con cuanto se pone a su alcance, como hace con el mundo, lo cual conduce, en una triste ironía, a su propia autodestrucción.Y él, que puede hacer tambalearse los cimientos del planeta, él que tiene poder de destruir y de crear, de inventar, y de olvidar, de ilusionar y de decepcionar, de odiar y de amar, que tiene todo el poder en sus manos... ¿quién es? Esta es la paradoja del hombre. Posee un poder peligroso, pero sin la existencia de un poder superior, su propia identidad se difumina, necesitando desesperadamente un sentido último, un fantasma, una quimera que encarne todo lo que él, siendo capaz de parir, no da a luz: bondad, justicia, equidad, generosidad... Entonces, surge la explicación clara del propósito de la religión, dicho en palabras de Finchu: Clavos ardiendo, que forja el hombre, donde poderse agarrar. Entonces, si las religiones nos sirven para dar una interpretación más mágica, más espiritual, más significativa a cuanto nos rodea, poniéndonos en comunión con el mundo, y ayudándonos a encontrar nuestro lugar, respetando el entorno y a nosotros mismos mucho más... ¿No podrían ser algo bueno? No, cuando las religiones se empeñan en tratar la cosmología de manera absoluta, cuando luchan por ser portadoras de la verdad, no cuando son dogmáticas, cerradas y tajantes, no, cuando se usan para manipular a los hombres, para enfrentarlos, para dictarles lo que han de hacer, cuando les conducen a su destrucción y la de lo que les rodea. ¿Y no se podría inventar algo parecido que funcionara? Tengo la receta. Escuchad, sin prejuicios, meditad, con paciencia, y decidid, cuáles son los valores que de verdad apreciáis, qué es importante, que no lo es, qué admiráis en los demás, y quiénes queréis ser, qué es lo que hay de mágico en el mundo, qué merece la pena respetar, y por qué merece la pena luchar. Cuando lleguéis a tener una respuesta propia a la mayoría de esas preguntas, podréis ser libres de decidir por vuestra propia voluntad, sin necesidad de que nadie os dirija o manipule. Sed libres, y sed quien queráis ser. El sentido de vuestra vida será aquél que queráis darle. O como decía Warcry: lleva siempre la verdad en tu interior... y tu propia religión. Yo ya tengo mi propia filosofía, cuyo centro núcleo y aliento, es el amor, entendido universalmente. Pero para darle ese toque de misticismo que lo convierta en religión, he encontrado figuras de culto. Este es mi panteón personal. Lo compone una cruz, es decir cuatro figuras, que son mis diosas personales, el círculo superior de mis arcángeles. Cada una es una persona completamente distinta, tienen personalidades distintas, viven en sitios distintos, se dedican a cosas distintas, tienen hobbies distintos, y en resumen, no tienen mucho en común. No mucho, pero sí algo, y es que las cuatro poseen lo necesario para haberse convertido en alguien importante para mí, cuatro mujeres, hermosas por dentro y por fuera, por las que no puedo menos que sentir devoción. Mis cuatro amores platónicos. Véase que ninguna de ellas está a mi alcance, pero las cuatro conforman la armadura que me protege el coraón en los momentos difíciles, y en quienes confío mis temores más profundos. Aly, la recién llegada, la diosa del espejo, el reflejo, el alma gemela, la inocencia, la timidez y la picardía, en quien volcar ternura. Mi arcángel de los anhelos. Lorena, mi prima, la más hermosa, mi diosa de la sensualidad y la dulzura sobrenatural, la fascinación, y el cariño fraternal. Mi arcángel de la belleza. Laura, mi primer amor, la nostalgia, el sueño perdido, la diosa del amor no correspondido, la responsabilidad, y el cariño sincero. Mi arcángel de la bondad. Carolina, la amiga más lista, la diosa de los buenos consejos, la prudencia y el trabajo duro, la de las sonrisas enigmáticas . Mi arcángel de la sabiduría. En otros puntos existen también otros angelitos y diablos que colman mis días y mis noches, pero estas cuatro, son las que si me muriera mañana, me llevaría a la tumba escritas sobre el corazón, por ser las que que sostienen mi cordura y mi esperanza, por ser ese apoyo que me separa de la perdición. Mis cuatro diosas, a las que quiero, con ese poderoso latido a medio camino entre la amistad más especial, pura y sincera, y el distante sueño resignado, de un poquitito más. Un beso sincero, del loco adulador, soñador y vagabundo, poeta de contenedor, que desde el fondo de su solitaria cueva, os echa de menos cada día. |
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