Luis Manuel's profileCon la cabeza en obras, ...PhotosBlogListsMore ![]() | Help |
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January 03 Año NuevoOtra página más de calendario, otra hoja caduca más en el suelo, otro grano de arena que cruza la frontera en el reloj, otro tic-tac del segundero. Nos obsesiona medir el tiempo, porque de ese modo, podemos intentar imponerle un orden, entenderlo, racionalizarlo, y controlarlo. Y lo hacemos precisamente porque el tiempo es una de esas pocas fuerzas universales que se escapa al control humano, que no podemos controlar. Las horas de tedio son largas, las de disfrute son muy cortas, las vacaciones son demasiado breves, y el trabajo que tenemos por delante eterno. Tampoco podemos volver atrás para corregir los errores que cometimos, ni ver el futuro para estar advertidos de los errores que vamos a cometer. El recurrente mito de ciencia ficción de los viajes en el tiempo, es tan frecuente, tan recurrente, tan fascinante, precisamente por eso. Pero no hay nada que hacer, el tiempo nos sobrevive, nos domina, se burla de nosotros, y nosotros, celebramos con locura y felicidad, un instante, una noche cualquiera, que para el cosmos es tan insignificante e indiferenciable como un grano de arena en el desierto, y para nosotros, es el fin de una vuelta, periodo, o ciclo (que para los que saben de ciencias y de física o de mecánica, saben que es lo mismo) y el comienzo de la siguiente. Y ¿Por qué no? El fin de año es un homenaje al tiempo, y aunque cada momento es bueno para reflexionar sobre los errores pasados y los propósitos futuros, aunque todo momento es bueno para celebrarlo mientras se pueda y tengas con quién, aunque cada milisegundo tiene el mismo potencial para ser el mejor, el peor, el más mágico, el último... Celebramos un festival al tiempo, y para honrarle como es debido, nos acordamos de todo eso justo estos días. Del año que es pasado, decir que deja tras de sí amargos finales, deudas de nuevos comienzos, muchos esfuerzos, algunas decepciones, y no pocas alegrías. Mi definitiva renuncia a confiar de nuevo en la mujer que amé, la eterna e inacabada lucha de los trabajadores de Zincsa (mi padre entre ellos) por su puesto de empleo, el primer campamento de verano en solitario del grupo Narsés en muchos años, y sus actuales incertidumbres de futuro, el fin de 1º de Ilustración, con buena nota, el comienzo de 2º, con mucho agobio, la aparición de mi 4ª diosa, con sus penas, sus berrinches, sus anhelos y su ternura, y otras últimas, que no os he contado, y que quería contaros aqui, pero como ya me he vuelto a enrollar, y sé que os aburrís de leer rápido, lo dejo pa la siguiente, y me despido con un abrazo y un sincero deseo de esperanza para este año que entra, con mi mejor intención, muy repetido y poco entendido que dice: ¡Feliz Año Nuevo! |
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